Diario El Este

ARSENIO LUZARDO, DE TREINTA Y TRES AL MUNDO

Hoy es el turno de Arsenio “Tola” Luzardo, quien aparte de varias copas a nivel nacional, supo levantar la Copa Libertadores en 1980 con Nacional, la Intercontinental, y tres años más tarde la Copa América con la Selección Uruguaya. Nació el 3 de septiembre de 1959 en Treinta y Tres, y desde ese entonces supo que su misión en ésta tierra era brillar, y lo hizo de tal manera que no basta más que trasladarnos a España y preguntar en Huelva si conocen a Luzardo, o a cualquier persona que nos crucemos en la calle en cualquier punto del país. Tengo una particularidad desde chica que es la curiosidad, por eso quizá más de una vez me gané algún rezongo por meterme en conversaciones de grandes. Pero escuchar a mi viejo hablar con Pablo Camarano sobre la potencia y dirección del remate del “Tola”, despertaban mi intriga a tal punto que mi cabeza indagando sobre quién sería ese señor que remataba con tal polenta. Pasaron los años y aquí me encuentro, escribiendo sobre “el señor del remate fuerte” y con el placer de hacerle una nota, ya que esa figura desconocida en mi infancia, hoy en día tiene cara, nombre y Copas en sus haberes. 

Sin más descripciones, vayamos a lo importante, que es la charla con éste fenómeno, que no solo no dudó un segundo en darme la nota, sino que despertó en mi eso de querer salir corriendo a contarle a mis amigos que le hice una nota al “Tola”. Porque por más que lo tenga acá al lado, cruzando todos los días en su camioneta por el bulevar, para mísiempre va a ser un ídolo. Y no solo por su talento o por sus vitorias, sino por su carisma y respeto. Con ustedes, Arsenio Luzardo, del Olimar al mundo. – ¿Cómo estas hoy en día y de qué manera seguís vinculado al fútbol? 

Cosa linda entrevistar a estrellas que brillaron en todos lados pero que salieron de acá, de nuestro querido Olimar. No sé si solo a mí me pasa, que cuando escucho algún relator decir que un jugador es Olimareño, se me erizan hasta las uñas de los pies. Por más que no lo conozca personalmente, me viene una identificación y un sentido de pertenencia que me hacen inflar el pecho.

“Mi vinculación al fútbol nunca dejó de existir, por más que pase por un retiro especial, porque no estaba preparado para dejar el fútbol a los 35 años, ya que podría haber seguido. Pero sigo en contacto con mis ex compañeros, también cada tanto recibimos alguna consulta por algún chico de Treinta y Tres por parte de equipos del exterior, como Recreativo de Huelva”.

 – ¿Qué sensaciones te quedan de haber tenido la Copa América y la Intercontinental en tus manos? 

“Yo tuve la suerte de, en muy poco tiempo, poder estar tocando la gloria. Me fui de Treinta y Tres a fines del 78 con la selección de juveniles, y al poco tiempo ya estaba jugando con Nacional la Copa Libertadores. Es una alegría tremenda volver a revisar el pasado, volver a la época cuando estaba en Treinta y Tres y soñaba con un equipo grande, con jugar en la selección. Estaba cumpliendo mi sueño de niño, y tener la copa Libertadores con tremendos futbolistas que había en Nacional, y luego la intercontinental, fue como tocar la gloria con las manos. Es una emoción muy grande, pero sobre todo el reconocimiento de la gente por haber logrado esos campeonatos tan importantes”. 

 – ¿Cuál fue tu mejor y tu peor partido? 

“En 18 años de profesional tuve muchos partidos importantes, pero si tengo que elegir me quedo con mi primer partido con la camiseta de la Selección Uruguaya en enero de 1979, en la Selección juvenil contra Ecuador. Salir a la cancha con el estadio lleno te ponía la piel de gallina, y tuve la suerte de convertir el primer gol del partido, y luego el 5 gol, ya que hicimos cinco. Al hacer el primer gol empiezas a correr y festejar, con todo el estadio vibrando de pie y no sabes ni lo que vas a hacer. La verdad que ese partido lo guardo dentro de mi corazón. El peor partido de mi vida fue un clásico en el año 83 que se armó una trifulca y fue muy feo. Lo recuerdo como algo malo porque, a pesar de la rivalidad, había montones de amigos como Mario Saralegui, Rubén Paz o Víctor Diogo. Incluso al otro día teníamos que jugar con la selección, pero se llegó al vestuario, se habló y lo que pasó en la cancha quedó en la cancha”. 

 – ¿Tenias “pica” con algún jugador en especial? 

“Hablando de clásicos, en esa época tenía cruces con Mario Saralegui. Él siempre corría, metía pata y te raspaba. Era impresionante lo que corría y metía. El año pasado en un reportaje que le hicieron a Mario dijo que el soñaba y ponía una foto mía a los pies de la cama, la miraba y se dormía con esa imagen porque sabía que al otro día, me tenía que marcar y pasar por arriba (risas). En esa época eran tremendos los clásicos por la paridad y la rivalidad. Pero Mario me correteaba y no me dejaba jugar en paz”. 

 – ¿Nunca te planteaste la posibilidad de ser DT? 

“El tema de la dirección técnica nuca me sedujo, lo que si me hubiese gustado es hacer o haber seguido es una escuela de fútbol Municipal. De hecho, se llegó a concretar, teníamos 180 niños allá por el año 1996. Pero luego por temas políticos, cambio de Intendente etc., no se llegó a concretar. Lo que más me gusta es eso, trabajar con niños, el reconocimiento de ellos es lo más maravilloso”. 

 – ¿Cómo ves la Selección Uruguaya hoy? 

“Yo creo que la Selección hoy nos identifica a todos los uruguayos, cosa que en otras épocas estaba media dividida. Había gente que muchas veces no le interesaba venir a la selección. Hoy por hoy soy un agradecido al Maestro por el trabajo que ha hecho a lo largo de los anos, recuperando el sentido de pertenencia y dándole al fútbol uruguayo seriedad. Somos una Selección admirada en el mundo por el buen trabajo y la adhesión del jugador. No debe haber un uruguayo que no esté orgulloso de lo que es la Selección”. 

 – ¿A quién citarías vos? 

“Yo creo que ésta selección es muy amplia y de puertas abiertas. El maestro cada vez que tiene que convocar la selección trata de llevar lo mejor, lo que cree que le va a servir para el conjunto. Hoy en la están los mejores, quizá en el armado podemos tener diferentes opiniones, pero en sí están los mejores”. 

 – ¿Tenés alguna anécdota que te haya quedado grabada? 

“Sí, tengo montones, pero una de las que recuerdo y no fue de las más lindas, fue en el 1983 que estábamos jugando por la Copa América y Fernando Morena se fracturó. Cuando todos nos dimos cuenta del horror que había cometido el jugador de Venezuela que lo había fracturado, el “Loco” Acosta, agarra el banderín del córner y lo sale correteando al venezolano” (risas). 

 – ¿Cuál es el sueño del “Tola” hoy en día? 

“Futbolísticamente cumplí todos mis sueños, claro que me hubiese gustado salir campeón del mundo con Uruguay. Pero no puedo pedirle más nada a la vida, el fútbol me dio la posibilidad de trascender, de que la gente me conozca. Conocí mas de 50 países gracias a esta profesión y tengo amigos en cada rincón. Mi sueño es que pase la pandemia, que pronto nos recuperemos y podamos volver a la normalidad. Desearles a todos buena salud y que podamos volver a abrazarnos y darnos un beso. Ojalá podamos seguir viendo los gurises corriendo en las canchas de fútbol, que es lo más importante hoy en día para poder sacarlos de la calle”.

Terminando con la nota, me quedo con lo que siento cuando veo a alguien como el “Tola”. Hace un tiempo atrás, yo solía trabajar acomodando canteros que están en la vía pública. Entre tantas veces que me tocó estar agachada meta pala en el bulevar, él pasaba siempre en su camioneta. El tipo, con el termo y el mate abajo el brazo, levantaba la mano para saludarme, mismo sin conocerme mucho, más que de vista. Entre esos saludos y levantada de mano, lo único que pensaba yo, orgullosa de ese saludo era que esa mano que levantabahacia mí en forma de saludo, esa misma palma, había levantado la Copa América y la Intercontinental. Créanme que desde mí lugar, me sentía orgullosa, no sé cómo explicarles, pero hoy, agradezco que Arsenio Luzardo sea Olimareño y que tenga esa sencillez. Gracias Tola, nuca cambies, sos un ejemplo para muchos, y tan solo con levantar una mano, haces que nuestros corazones se aceleren y eso, no es cualquier cosa en un mundo como el que vivimos hoy en día, consumido por una pandemia sin fin ¡Hasta la próxima campeón!

26 comentarios en “ARSENIO LUZARDO, DE TREINTA Y TRES AL MUNDO”

  1. Gran jugador y mejor persona, sus faltas eran un misil. Aqui en el Recreativo de Huelva dejó huella por su calidad futbolística y humana. Junto con Alzugaray hizo una dupla de fantasia.

  2. El Tola excelente persona y muy buen jugador.Nunca perdió la humildad.Un ejemplo Olimareño. Gracias por haberlo entrevistado!!!

    1. En la época que íbamos a la escuela 66 del barrio María Isabel vivíamos terreno por medio frente a la planta emisora de Cw 45 difusora de treinta y tres gran persona muy humilde

  3. Que jugador. De los últimos que remataban con pelota en movimiento o tiros libres con tanta potencia y dirección. Arseeniooooo relataba Vicor H.Morales

  4. Solo saludarlo ademas de lo que vivimos juntos como compañeros , amigos de pasar juntos aqui como en españa siempre agradezco haber jugado junto a el y muchos otros q nos acompañaron , mis saludos Tola.Wilmar

  5. Solo saludarlo ademas de lo que vivimos juntos como compañeros , amigos de pasar juntos aqui como en españa siempre agradezco haber jugado junto a el y muchos otros q nos acompañaron , mis saludos Tola

    1. Gran jugador recordado por todos los que lo vimos jugar tenía un cañón en el pie , y como persona seria bueno que hubieran muchos Luzardo ,un crack con mayuscula

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