Diario El Este

Comunicado del Estado de Palestina

A continuación reproducimos comunicado del Ministerio de Asuntos Exteriores y Expatriados del Estado de Palestina.

«El Estado de Palestina reafirma que el respeto del estatuto especial de Jerusalén es parte integrante de los
derechos universalmente reconocidos del pueblo palestino, incluido el derecho a la autodeterminación, en su
capital.
La posición de la comunidad internacional sobre Jerusalén es clara: Israel no tiene derecho a reclamar ni a
ejercer su soberanía sobre Jerusalén, incluida la Jerusalén Oriental ocupada, su Ciudad Vieja y sus lugares
sagrados; Israel, la potencia ocupante, no tiene autoridad para entablar relaciones diplomáticas ni invitar a los
Estados a abrir oficinas diplomáticas en ninguna parte de la ciudad.
Desde 1947, el Consejo de Seguridad y la Asamblea General de las Naciones Unidas han determinado de
forma concluyente y fidedigna el estatuto jurídico internacional de Jerusalén, las obligaciones de los Estados
de mantener este estatuto y la ilegalidad de trasladar embajadas y sedes diplomáticas a Jerusalén.
Por su parte, la Corte Internacional de Justicia reafirmó en su opinión consultiva sobre el muro que la
presencia de Israel en Jerusalén es la de una potencia ocupante.
La presencia de Israel como potencia ocupante es un hecho jurídico establecido e inexpugnable que infiere
obligaciones jurídicas, políticas y morales a todos los Estados, especialmente a los Miembros Permanentes del
Consejo de Seguridad.
En consecuencia, la apertura de una embajada en Jerusalén, o el establecimiento de una misión sobre la base
de relaciones diplomáticas con Israel, en cualquier parte de Jerusalén, es un reconocimiento de facto y de
derecho de las acciones continuas e ilegales de Israel.
Asimismo, la apertura de una embajada en Jerusalén equivale a la complicidad en la anexión ilegal de la
ciudad por parte de Israel y a los implacables intentos de afirmar la soberanía, incluso mediante los crímenes
de guerra de los desplazamientos forzosos, las demoliciones y el control de los lugares sagrados.
Al respecto, el Estado de Palestina asegura que aplicará todas las medidas legales, diplomáticas y políticas
disponibles para garantizar la protección de Jerusalén y su estatus.»