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Cruceras en La Charqueada ponen en alerta a la comunidad local

por Karina Caputi

Son varios los ejemplares que han aparecido en la zona del vertedero y existe preocupación

Maquinaria remitida desde la Intendencia Departamental al servicio del municipio, procedió a remover los residuos depositados y que llevaban largo tiempo sin ser manipulados.

Seguramente, esta haya sido la causa por la cual, varias cruceras salieran de sus zonas donde se encontraban anidadas, buscando sitios más seguros.

Los vecinos comenzaron a denunciar la aparición de ejemplares y en consecuencia, las autoridades de la alcaldía se vieron obligados a emitir una comunicación oficial, en la cual se solicita a los habitantes, que se extremen los recaudos y medidas de precaución.

Muchos son los casos de personas que concurren al vertedero, entre los que se incluye niños, lo cual sería un riesgo aún mayor.

La crucera es una especie de serpiente venenosa, endémica de Brasil, Bolivia, Paraguay, Argentina y Uruguay. Si bien existen registros en esta especie de hasta más de 2 metros de longitud, otro marcan un máximo de 1.70 mts, aunque el tamaño promedio estaría ubicado entre los 80 centímetros y el 1.20 mts, con hembras significativamente más largas y pesadas que los machos.

Las cruceras poseen a cada lado de la cabeza, una foseta loreal, ubicada entre el ojo y el hocico, con las que detectan presas que emiten radiación infrarroja.

Aunque no está calificada como una serpiente agresiva, ataca si se siente amenazada. Sus mordeduras son raramente fatales, pero con frecuencia causan severos daños en el tejido.

Según la página sobre toxicología de la Universidad de Adelaida, la toxina de estos reptiles consiste principalmente en una mezcla de coagulantes hemorrágicos, necrotoxinas y quizás, algún tipo de anti coagulante aunque no da señales clínicas visibles.

Entre los síntomas que provoca se puede padecer dolor, tumefacción, hematomas en la zona de la mordida, sensación de calor y ardor abrasivo y necrosis. También se acompaña con dolor de cabeza, náuseas, vómitos, dolor abdominal y diarrea, así como coagulopatías y hemorragias masivas.

En cuanto a efectos neurológicos se pueden percibir confusión, convulsiones y desmayos.

Pese a que no hay evidencia de daño renal, debido a que otras especies de la misma familia sí lo provocan, no se descarta en forma absoluta. En este caso, sería colateral a las coagulopatías.

Si bien la situación en La Charqueada lleva apenas unos días, las autoridades han sido notificadas de la aparición de varias cruceras, e incluso han sido testigo de la presencia de otras que huyen del ruido de la maquinaria y del movimiento que provoca la misma en la zona del vertedero.

Con la advertencia envida públicamente a la comunidad, se espera evitar el contacto con estos animales que pueda provocar eventuales mordeduras en menores o adultos.

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