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De las violencias más comunes y más silenciosas: La Violencia Económica

por Patricia Pritsch

Dra. Patricia PRITSCH ARCIERI – Doctora en Derecho y Técnica Asesora en
Relaciones Laborales

La violencia económica puede pasar desapercibida, ya que no deja rastro como la
violencia física, pero conlleva a un abuso y violencia de manera continuada y de muy
largo plazo. La relación económica, que no finaliza tras la separación, lleva a que el
agresor y la víctima estén ligados de por vida.- Comparada con la violencia física o
psicológica, la violencia económica no termina con la separación legal o física de la
pareja, es más, muchas veces se incrementa. Puede haber casos en que no se haya
producido durante la convivencia, pero que, tras la separación se inicia este tipo de
violencia.-
Dentro del contexto de la violencia de género, la violencia económica consiste en
controlar el acceso de las mujeres a los recursos económicos, disminuyendo la
capacidad de éstas para mantenerse a sí mismas, a sus hijos y sus hábitos de vida
previos, dependiendo financieramente del victimario y socavando sus posibilidades de
escapar del círculo del abuso.-
Este tipo de violencia es difícil de identificar porque es invisible y sutil.-
Una de las señales de ese abuso económico es que el perpetrador controla, supervisa y
restringe la capacidad de la mujer de utilizar recursos, éste exige saber cómo se gasta el
dinero, el que tome decisiones importantes en el ámbito económico sin preguntar y
hacer que la mujer le solicite dinero para cualquier compra o actividad.
Este control tiene más relevancia durante la convivencia, pero no pierde sus fuerzas tras
la separación. Es así que vemos comportamientos de control económico a través de
continuos impagos o retrasos injustificados de pensiones alimenticias
para los hijos
en común o de otras deudas comunes, obligando a la mujer a rogarle dinero de forma
continua.-
El abusador reduce los ingresos y por lo tanto los recursos existentes, accionando actos
que endeudan a su víctima.-

Otra de las formas en que se presenta este abuso es el sabotaje laboral. Este se
manifiesta de varias maneras: a) implica no permitirle a la pareja ir a trabajar, b)
comportamientos que conllevan a que despidan a sus mujeres de sus empleos, c)
exigiéndoles que abandonen el trabajo para cuidar sus hijos, d) directamente no le
permiten trabajar.-

Estos comportamientos continúan luego de lograr la separación del abusador. El mismo
mantiene un comportamiento omiso hacia sus hijos, tanto económico como afectivo, ya
que trata de no hacerse cargo de los mismos para impedir que la madre pueda acceder a
horarios libres para poder trabajar y obtener su sustento.-El retraso o el no pago de la
pensión alimenticia para sus hijos genera gran angustia en la victima, ya que podría no
poder pagar un alquiler, un medicamento y hasta el propio alimento. Esto también
obliga a la víctima a ponerse en contacto con el abusador para rogarle que haga efectivo
el aporte monetario para sus hijos, por el cual está obligado.-

La violencia económica afecta tanto a las mujeres como a los hijos, la dependencia
económica que puedan tener la mujer y los hijos al respecto del marido y padre, le da a
éste un instrumento de poder que los deja a merced de su antojo.- Esa falta de
financiación la lleva a cabo, en muchas ocasiones, no porque no tenga dinero, sino para
ejercer el control de la situación familiar
. Por lo que este tipo de violencia no se
dirige únicamente hacia la mujer sino que se ejerce contra toda la familia, madre e
hijos.-
Es común ver a diario en sedes judiciales una cantidad importante de solicitudes de
pensiones alimenticias, actitud que no debería darse de ese modo, sino que debería
darse de forma espontánea y voluntaria por parte de los padres, pero lamentablemente
no se da, y estamos hablando de más del 80% de los casos de separaciones de parejas.
Aunque cueste creer, hay padres que dejan su puesto de trabajo cuando les llega el
oficio de la retención por concepto de alimentos para sus propios hijos, cruel e insólito,
pero es la realidad que vivimos.-
Por denuncias: 08004141, desde el celular, *4141, asesorarán y derivarán al servicio
más cercano. Urgencias 911. Líneas gratuitas.

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