Diario El Este

Dra. María Elisa Moltoni, MN 114737, ginecóloga de Halitus Instituto Médico

Cada 26 de septiembre se conmemora el día mundial de la anticoncepción, con el objetivo de difundir información sobre los métodos y permitir que se tomen decisiones informadas sobre salud reproductiva. Esta implica tener una sexualidad satisfactoria y segura, así como la libertad de decidir si se quiere tener hijos, o cuándo es el mejor momento para tenerlos. Es un derecho de las personas elegir métodos anticonceptivos seguros, eficaces, asequibles y aceptables. Además, tener acceso a servicios de salud apropiados que permitan los embarazos y los partos sin riesgos y den a las personas las máximas posibilidades de tener hijos sanos*.

Es cierto que se desarrollaron más métodos anticonceptivos para mujeres que para varones, lo que responde, quizás, a varias cuestiones. Por un lado, factores biológicos: dado que la ovulación es un evento único, es más fácil de inhibir que la generación de espermatozoides que es continua y son millones de células. Por otro lado, factores culturales, donde la anticoncepción recayó sobre los hombros de la mujer, lo cual, por supuesto, debe ser revisado. Por último, factores económicos, dado que muchas investigaciones en anticoncepción son financiadas, y posiblemente sea menor el interés sobre anticoncepción masculina. Sin embargo, existen en la actualidad algunas investigaciones en métodos hormonales masculinos.

La anticoncepción es “un traje a medida” que se construye con ayuda de los médicos de cabecera en base a nuestro perfil de salud, pero también a preferencias y necesidades particulares, de pareja, edad, comodidad. Puntualicemos sobre los beneficios y las contras de los métodos más usados.

Preservativo: el principal beneficio, tanto del peneano como del vaginal, es que es el único que previene infecciones de transmisión sexual (ITS). Además, no tiene contraindicaciones, y en el caso del peneano es de fácil acceso y de entrega gratuita. La contra es que tiene más fallas que otros métodos, debe usarse en todas las relaciones y tiene posibilidad de rotura, deslizamiento o de mal uso con mayor frecuencia.

Pastillas anticonceptivas: se pueden tomar aún desde la adolescencia y no hay un límite máximo de edad, mientras chequeemos periódicamente que la persona no presente contraindicaciones para recibirlas. Se habla mucho de las contras pero poco del de los beneficios: disminuir la cantidad de sangrado y anemias, disminuir los dolores menstruales, mejorar el acné y el síndrome premenstrual, reducir la posibilidad de cáncer de endometrio y cáncer de ovario. Un punto débil es que hay que tener prolijidad con las tomas sin olvidos ni interrupciones para mantener su eficacia. Además, tiene algunas contraindicaciones y efectos adversos. Los más frecuentes son tensión mamaria, dolor de cabeza, náuseas, que suelen ser pasajeros. Si no lo son, debemos consultar. Tomarlos aumenta el riesgo de trombosis venosa pero la ocurrencia de este evento es muy infrecuente (y de hecho menos que el riesgo de trombosis en el embarazo). Por eso se realiza una entrevista completa previa y no se indican si existe alguna condición que predisponga a una trombosis: trombofilia, ACV, o fumadoras. Ese tipo de usuarias pueden, en general, usar anticonceptivos sin estrógenos u otros métodos.

Diu: es uno de los más eficaces porque provee anticoncepción por largos períodos de tiempo (entre 5 y 10 años) y es reversible (la fertilidad retorna a la normalidad luego de que es retirado). No requiere ningún tipo de intervención de parte de la usuaria, lo que lo hace más efectivo. Puede usarse aún en adolescentes y mujeres que no tuvieron embarazos. Su acción es localizada en el útero, por lo cual no afecta las hormonas propias. Por eso sirve para personas que no pueden usar pastillas. En el caso del DIU de cobre, una de las contras que más se reporta es el aumento del sangrado menstrual o de molestias menstruales. El DIU hormonal o SIU, genera, por el contrario, una reducción en el volumen y dolor del sangrado menstrual.

Parches anticonceptivos: es un método muy similar al de pastillas porque actúa de la misma manera, y tiene el mismo perfil de efectos adversos y beneficios. La diferencia es que se va a absorber a través de la piel, no requiere acordarse todos los días, sino una vez por semana al cambiar el parche. Demostró un poco menos de eficacia en pacientes que pesan más de 90 kilos.

Anillo anticonceptivo: es un método con el mismo perfil que los orales, pero con la gran ventaja de ir a nivel vaginal, permitiendo desde ahí la absorción de la medicación. Tiene niveles bajos de estrógenos y al no ser oral se tolera bien y controla el sagrado. Al ser de recambio mensual, permite despreocuparse bastante, y genera menos olvidos. La contra es que hay que animarse a manipular la vagina, pero se coloca de una forma muy sencilla, no se siente. Las usuarias que lo utilizan tienen altos índices de satisfacción.

Ligadura de trompas y vasectomía: Estos métodos están dentro de los más efectivos y duran toda la vida fértil. La realización de una ligadura tubaria no modifica la sexualidad, ni la menstruación o la edad de menopausia. No interviene a nivel hormonal o menstrual. Se sabe además que disminuye el riesgo de cáncer de ovario. Asimismo, la realización de la vasectomía no cambia la erección, el orgasmo o eyaculación (simplemente será un semen sin capacidad fecundante). Los contras es que si bien están descriptas cirugías que intentan revertirlas, la gran mayoría de las veces son cirugías de muy difícil acceso y con resultados dudosos. De modo que los tomamos como procedimientos irreversibles a nivel reproductivo.

Dar buena anticoncepción es la mejor forma de prevención de embarazos no intencionales. Todas las personas deben tener la educación suficiente para conocer los métodos disponibles, acceder a ellos, en lo posible de manera gratuita, y contar con un asesoramiento profesional que ayude a decidir el mejor método para esa persona, en base a sus preferencias, creencias, condiciones de salud y disponibilidad.

*referencia: (https://salud.gob.ar/dels/entradas/salud-sexual-y-salud-reproductiva)

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