Diario El Este

El Edil Carlos Stajano se refirió sobre la crisis agropecuaria y sus consecuencias políticas

SESIÓN ORDINARIA DE FECHA MARTES 6 DE SETIEMBRE DE 2022

EXPOSICIONES DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS

PARTIDO NACIONAL
EDIL CARLOS STAJANO

NUMERAL IV) EXPOSICIONES DE LOS PARTIDOS POLÍTICOS.
PRESIDENTE.- Muy bien. Tiene la palabra un edil del PARTIDO NACIONAL;
señor edil Carlos Stajano.
EDIL STAJANO (Carlos).- Gracias, presidente.
Hoy, en estos 5 minutos pertenecientes al partido, voy a tratar el tema de la crisis
agropecuaria de 2019 y sus consecuencias políticas.
El 6 de marzo de 2020 asume como presidente de la República Luis Lacalle Pou. Por
primera vez, quien ganó la votación en Montevideo y Canelones perdió a nivel nacional.
El Frente Amplio nunca escuchó los reclamos de las gremiales agropecuarias ni
tampoco a los productores autoconvocados en Un Solo Uruguay. El atraso cambiario, los altos
costos de los insumos y combustible reducían día a día la rentabilidad del sector rural. A esto
se sumaba la implementación de impuestos fijos, Impuesto de Primaria, ITP al 12 % a las
ventas de inmuebles rurales, que se sumaba a la tributación ya existente: Imagro, Imeba,
contribución inmobiliaria, aportes al BPS, pago del 1 % a las ventas de semovientes y otros
impuestos que gravaban para subsidiar al boleto capitalino. Los productores reclamaban que
la tributación se hiciera a través de impuestos variables, o sea, según lo realmente producido
después de descontar costos. El que más producía iba a pagar más impuestos. Con esto al
productor se lo estimulaba a producir más y el Estado recaudaba más impuestos.
Pero el Frente Amplio hizo exactamente lo contrario; esto obligó a quienes perdían
una cosecha a tener que pagar impuestos fijos. El sector se empezó a endeudar.
Llegó el momento en que la rentabilidad no existía para la ganadería. No era rentable
plantar arroz, maíz, trigo, nada. La granja tampoco daba y la lechería se fundía trabajando. El
endeudamiento del sector creció de los U$S400.000.000 a los U$S4.000.000.000 en poco
tiempo. Los colonos no podían pagar las rentas, las magras rentas que el Estado exigía. Se
perdieron alrededor de 10.000 productores en ese período. El 80 % eran productores
familiares, o sea, los más débiles, de menor tamaño de escala, a los que se les había prometido
el famoso gasoil productivo, que nunca llegó, promesa de Mujica no cumplida por el Frente
Amplio.
La maquinaria de producir riqueza quedaba sin estímulo económico para producir.
Para repartir riqueza primero hay que crearla, estimularla, para que esta se produzca. El que
no produce nada, nada tiene para repartir, solo repartir pobreza.
Basta ver lo que hoy sucede en Argentina. Implementaron retenciones abusivas a los
granos, lo que generó como respuesta una menor área sembrada, menos producción y menos
impuestos recaudados.
En segundo lugar, el cierre de la exportación de carnes, otro gigantesco error. Generó
caídas en el stock vacuno, menos producción, menos impuestos recaudados. Por eso muchos
pool de siembra argentinos se vinieron a plantar a Uruguay, hasta que acá fue rentable;
cuando el negocio pasó a no ser rentable, se fueron, como también se fueron los
neozelandeses, porque sin rentabilidad no hay inversión.

Mientras tanto, desde la capital se despilfarraban los dineros públicos con proyectos
que nunca tuvieron un retorno económico positivo: pérdidas en Ancap, regasificadora, Pluna,
el horno de cemento que nunca se instaló, ALUR, el biodiésel, todo a pérdida. Pero el alivio
que reclamaba el sector productivo, y se lo negaban, se lo daban a superempresas
multinacionales, como las papeleras, que gozaron de exoneraciones impositivas totales con la
excusa de que aportarían puestos de trabajo, esos mismos puestos de trabajo que estaban
perdiendo en el interior por el desestímulo a la producción nacional. Se generó, entonces, el
período de mayor extranjerización de la tierra.
El Frente Amplio gobernó durante 15 años desde el más profundo de los
desconocimientos de la situación que estaba haciendo crisis en el interior del país. Hoy lo
reconfirman recorriendo el país preguntando qué hicieron mal.
EDIL STAJANO (Carlos).- Hoy lo reconfirman recorriendo el país preguntando qué hicieron
mal; no tenían idea de la realidad que estaba ocurriendo en el interior. Esa es la verdad.
Como decía Darío Pérez cuando todavía militaba en el Frente Amplio, o sea, una
autocrítica: «Si ponés un ministro que no tiene idea y a su vez ese ministro que no tiene idea
tiene asesores que tampoco tienen idea te van a aconsejar mal». Y así pasaron ministros como
Agazzi y Mujica.
¿Se acuerdan cuando Mujica había plantado esas 2 hectáreas de acelga en su chacra y
como riéndose decía que no las iba a cosechar porque tenía que pagarles más a los
trabajadores que lo que iba a conseguir por el producto en el mercado?
Esa era la situación de la granja en ese momento, no se dio cuenta.
Después vino Aguerre y con el arroz le fue mal; o sea, Aguerre se fundió.
El mejor de los ministros interpretó bien al sector, quiso cambiar las cosas, pero no lo
dejaron. De arriba le dijeron: «No, no cambies nada» y terminó renunciando.
El caso más curioso fue el que vino después, la frutilla de la torta, el ministro Benech;
como arrocero, para variar, se fundió. Este fue un caso muy particular: cuando fue ministro,
¿saben quién militaba en Un Solo Uruguay? Su hijo. Algo mal estaría haciendo, era la
oposición.
Sin ser escuchados y sin posibilidades de cambio, los productores se fueron a
manifestar al costado de las rutas; sin cortar ninguna de ellas, los fogones se multiplicaron por
todo el país. Alentados por el apoyo de los autos, que pasaban haciendo cambio de luces o
tocando bocina en señal de apoyo, transcurrieron las madrugadas.
Acá muchos finalmente se dieron cuenta de que no eran tan pocos ni estaban solos en
sus reclamos. Otros se sumaron afectados por la economía en caída, la falta de seguridad, el
desempleo en constante ascenso en el interior, el despilfarro de los dineros públicos desde la
capital y el total desconocimiento de la crisis que estaba viviendo el interior del país.
Esa era la realidad que la mayoría no vio, no escuchó, y tampoco quiso cambiar. La
respuesta, finalmente, la tuvieron en las urnas.
Señor presidente, quiero dar destinos: a la Cámara de Senadores, a los diputados del
departamento de Maldonado, a la Federación Rural, a la Asociación Rural del Uruguay, a Un
Solo Uruguay ‒de Maldonado‒, a Presidencia de la república y a la prensa en general.
Muchas gracias.
PRESIDENTE.- Gracias, señor edil.