Diario El Este

En el cielo, las estrellas

Después de muchos días de silencio, ayer me aprontaba a escribir una columna acerca de la polémica –ridícula- generada en torno a la actitud de Federico Valverde en ocasión del momento de recibir el pabellón nacional en la previa del amistoso contra Panamá; sin embargo, pasada la media tarde, otra noticia, mucho más relevante para nuestro departamento me hizo cambiar de opinión, y de enfoque.

Me refiero, por supuesto, al anuncio realizado por el Intendente Umpiérrez respecto a que se ‘’cayó’’ el proyecto para concretar la instalación de un hotel 5 estrellas en el departamento de Rocha.

La razón detrás de este fracaso, es que ninguna de las tres empresas que se presentaron, lograron precalificar para pasar a una segunda instancia. Esto llevó, según palabras del propio Intendente, a que en las últimas horas haya mantenido una reunión con el Presidente de la República, y con el Sub-secretario de Turismo, Remo Monzeglio, en la que concluyeron que vistos los resultados: ‘’no tiene sentido abrir un llamado del hotel’’.

Lo primero que se me ocurre es que es una pena que esto haya pasado. Nuestro departamento sigue siendo el de los grandes proyectos inconclusos, llámese puerto de aguas profundas, inversores noruegos, explotación de arenas negras, Aratirí, y ahora nuevamente sucede con la idea/ilusión de concretar la instalación de un hotel 5 estrellas.

Como es público y notorio no voté a este gobierno. Pero eso no quiere decir que estuviera en contra del proyecto del hotel, y mucho menos que tenga el enanismo político de alegrarme porque no se haya concretado. Antes que nada soy un hijo y ciudadano de este departamento, al que amo.

En realidad, concretar la inversión del hotel, igual que lo del puerto de aguas profundas y otros muchos temas, debería ser una política de estado departamental. Si vamos a los hechos, no sólo sería una de las grandes concreciones en materia de inversión a nivel departamental, capaz de generar una cantidad importante de puestos de trabajo (tanto de rochenses como de personas que se vinieran a establecer al departamento) pero sobre todo podría significar el gran cambio en la matriz del turismo departamental. Esto dicho, sin ningún ánimo colonizador.

Pero asimismo creo que el principal y gran error, no sólo por parte de la Intendencia en este caso, es pretender concretar el proyecto del hotel antes de contar con determinados servicios y logística necesarios para que un proyecto de esa escala sea sustentable, incluyendo contar con personal debidamente capacitado; es como poner la carreta delante de los bueyes.  Por decirlo de otro modo: si queremos que el Conrad se instale en Valizas, tenemos que generar las condiciones adecuadas para que resulte atractiva la empresa.

La celeridad y las urgencias con que se mueve el mundo actual, en el que queremos todo para ya (cuando no para ayer) nos hacen olvidar que tiempo y planificación llevan las grandes obras. El Conrad no cayó en paracaídas en Punta del Este, sino que, surgió como una demanda lógica y natural de un perfil que ese balneario fue construyendo en los 50 años anteriores, y que lo sigue haciendo.

Del mismo modo, Colonia (que no sé si tiene un hotel 5 estrellas) tiene la ventaja nada despreciable de estar a una hora de viaje de Buenos Aires, y de 20 millones de personas viviendo en un territorio del tamaño de Luxemburgo, incluyendo todo lo que es el Conurbano.

Entonces, antes de ilusionarnos con la instalación de un hotel de 5 estrellas, porque tenemos las mejores playas del país y 200 kilómetros de costa para instalarlo, deberíamos preguntarnos si tenemos las condiciones materiales para hacer atractiva esa inversión. Nadie va a invertir en un proyecto de esa entidad sólo porque estemos convencidos (y les digamos) que tenemos las mejores playas, ni porque el Presidente es un rochense más.  Tendríamos, entre otras cosas, que preguntarnos sí es viable instalar un hotel de esa gama, estando a poco más de una hora de Punta del Este y su diversa oferta hotelera. Y eso sin sumar la de Piriápolis.

Un tema distinto es el costo político que puede llegar a pagar el Intendente por la caída de este proyecto. Todos sabemos que uno de sus ‘’buques insignia’’ en la pasada campaña política, fue la de concretar la inversión e instalación de un hotel 5 estrellas. De hecho, 15 días antes de las elecciones departamentales, se hizo el anuncio de que se haría el llamado a licitación, con la presencia del Presidente de la República.

Recordemos que en aquel entonces estábamos en plena pandemia. Un par de meses más adelante, en diciembre, se postergó la apertura del llamado a interesados, esgrimiendo que no era el mejor momento debido al empuje de la pandemia. Finalmente, en el correr del 2021 se abrió el llamado, que ayer llegó a este triste final.

Volviendo al hotel, ayer el Intendente, pese a todo, se mostró esperanzado de que en algún momento se pueda concretar, porque él lo ve como un ‘’destino manifiesto’’.

Yo no creo en destinos manifiestos. No creo que los tengan ni las sociedades ni los territorios. Lo que sí tenemos son vocaciones, aptitudes. Rocha, y los rochenses, tenemos una clara vocación turística, pero si no generamos las condiciones adecuadas para dar cuenta de esa vocación, para hacerla rendir, estaremos condenados a seguir siendo solamente vocacionales.