Diario El Este

JORGE GRAVÍ: “MI ÍDOLO ES EL LOCO ABREU, JUEGO CON LA 13 POR ÉL”

Pasó el Emi, el “Tola”, y yo me seguí emocionando con escribir de jugadores nacidos en el Olimar. No hay dos sin tres dicen a veces, por eso esta vuelta le toca a Jorge Graví, centrocampista uruguayo nacido el 16 de enero de 1994 y actual jugador de Danubio. 

Siempre me llamó la atención lo familieros que son los jugadores de fútbol, el disfrute y la alegría que se les ve en cada foto posteada, ya que hoy las redes sociales son una ventana que nos muestran un poquito la intimidad de cada uno. Será que pasan mucho tiempo entrenando, o viajando de aquí para allá, lo que los hace tener esa pasión por la familia y el calor de sus hogares, pero lo cierto es que sigo a varios y me llama la atención eso. Personalmente creo que los tiempos han cambiado, y que se dejó de ver al jugador como esos “pícaros” que les gusta la noche y que pasamos a la era del deporte amalgamado con la familia. Siempre voy a defender ésto, ya que cuando se trata de “farandulizar” algo tan lindo como el fútbol, a mí me revienta. Acá me quedo con la inmortal frase del Diego, “la pelota no se mancha”. 

En cada nota que hago, no falta el agradecimiento a la familia, sea quien sea que entreviste, por eso creo firmemente en el deporte como ejemplo, no solo por lo que vemos dentro de una cancha, sino por las personas que se forman y valores que se adquieren. El fútbol es magia, es familia, emoción, disfrute, pero sobre todo amor. Ese mismo amor que me mueve a dejar el alma en cada nota, abrirme de par en par y dejar que sea el corazón quien teclea ya que, si dejo a la razón, más de uno seriamos los frustrados. 

Ahora conozcamos a Jorge Graví, un gurí sencillo, que no nació en cuna de oro, pero tampoco le faltó nada, al contrario, las adversidades de la vida hicieron que hoy sea uno de los elegidos por Leonardo Ramos para poder ver cuanto antes a “La Franja” en primera división.

– ¿Cómo es tu presente en Danubio hoy en día?

“La verdad que me siento muy cómodo, a gusto. Siento que Danubio es mi casa y estoy feliz de haber podido volver”. 

 – ¿Cómo viviste desde tu lugar el descenso del club? 

“No es fácil para un club como Danubio descender, yo no estaba cuando paso eso, estaba en Plaza Colonia. Pero fue una desgracia que nos haya tocado bajar. Ahora hay que pensar en lo que viene y mirar para adelante. Hay que seguir la senda de la victoria, porque el objetivo lo tenemos claro y hay que trabajar para lograrlo”. 

 – ¿Tu mejor y tu peor partido cuales fueron? 

“El peor fue contra Sud América, que el técnico era el Leo Ramos y me sacó en el entretiempo, era en Jardines. Recuerdo que no me fue nada bien y ahí dije “no juego nunca más”, pero me puso en el próximo partido contra Plaza y pude convertir un gol, revirtiendo la situación, ya que salí figura del partido. Y justamente ese sería uno de los mejores partidos”. 

 – ¿Qué es lo que más extrañas de Treinta y Tres? 

“Qué no se extraña más bien, porque se extraña todo. Pero lo que más extraño es la familia, uno que es familiero siente eso. Ir al río a jugar unas cartas con los viejos, con los hermanos, ya que somos una familia numerosa. También los amigos de la infancia, pero siempre que tengo un fin de semana libre trato de ir. A veces me invitan a salir de vacaciones por acá, pero la verdad que yo siempre trato de ir para el pueblo a estar con mi gente”.  

 – ¿Tenés algún jugador como ejemplo? 

“Mi ídolo de toda la vida siempre fue el “Loco” Abreu, no me preguntes por qué, pero juego con la numero 13 por él. Ahora actualmente, que el loco se retiró, miro y le copio movimientos a Neymar, pero mi ídolo es el Loco”. 

 – ¿De qué Liga sos fanático? 

“La que me encanta y sueño con poder jugar en ella es la Argentina”.

– ¿A quién te gustaría agradecer en éste momento?

“Yo soy muy agradecido a todas las personas que me han ayudado a lo largo del camino, pero me saco el sombrero con mis viejos, siempre les agradezco lo que hicieron por mí porque me vine del pueblo a los 12 años y arranque a viajar, yéndome a Argentina, a Brasil, y todo el tiempo ellos bancándome y ayudándome. No me alcanzan las palabras para agradecerles”.  

 

Así desfilaba por el pasillo deportivo del diario “El Este” otro gurí del Olimar que sabe lo que quiere y sobre todo es agradecido. Con el timbre de voz hoy por hoy nos damos cuenta de la disposición de la persona y la apertura al momento de hacer una nota. Por eso quiero agradecerle a Jorge, quien con un tono sumamente amable conversó un rato conmigo y recordó sus raíces. Compartiendo también sus sueños y metas. Por eso sigo insistiendo y remarcando la empatía de este muchacho, que perfectamente me podía haber “clavado el visto” (como también me ha sucedido), pero eligió responderme y levantar la bandera de Treinta y Tres bien alto por allá por Jardines del Hipódromo. 

 

Me quedo pensando y ese pensamiento hace que se me escape una sonrisa, porque no estamos tan mal, somos un ejemplo para muchos departamentos y países. No solo somos cuna de deportistas, sino también de buenas personas. Es la cuarta vez que repito esto en una nota, pero cuando un jugador, atleta o lo que sea, respeta el trabajo de uno y se pone a entera disposición, me compran al toque, me meten en el bolsillo. Al terminar la nota Jorge me dice “te aviso cuando ande por el pueblo y hacemos algo más lindo”. Respuesta en la cual me quede pensando y preguntándome que más lindo que el tiempo que me prestó, porque luego de una práctica, pudiendo irse manso a la casa a descansar, paró 20 minutos a hablar conmigo. Gracias Jorge, ya te veremos en la Liga Argentina cumpliendo tu sueño, y ahí me voy a acordar de ésta nota.