Diario El Este

La columna del Dr. Nelson Castro

Son días de intrigas, disputas y enojos en los dos espacios políticos entre los que se dirime la próxima elección en la Argentina: el Frente de Todos -que en realidad debería llamarse el Frente de Todos contra Todos -y Juntos por el Cambio, cuyo presente estaría mejor reflejado por el lema No tan Juntos por el Cambio.
Para el oficialismo la situación es preocupante, para la oposición, también.
Cristina Fernández ha decidido que tendrá un papel preponderante en la campaña. Su enojo con Alberto Fernández se retroalimenta diariamente. Es un enojo visceral y vinculado con su presente y su futuro. Con su presente porque, a esta altura, ella imaginaba que todas sus penurias judiciales habrían sido ya superadas y pasadas al olvido. A futuro porque sabe que, si el oficialismo no hace una elección muy buena, las posibilidades a futuro de cambiar esta realidad se desvanecen. Nunca hay que olvidar que CFK llegó al poder con dos objetivos: lograr impunidad y asegurar la permanencia del kirchnerismo -es decir, de ella-en el poder se extienda, si fuera posible, para siempre. Por eso apuesta a sus dos delfines: Axel Kicillof y Máximo Kirchner, su hijo.
Desde el principio quedó claro que AF era un fusil, un instrumento necesario y descartable para lograr que el peronismo repusiera a la ex – presidenta en el poder. Por eso su comportamiento actual es, en los hechos, el de una ex – presidenta en funciones. Ella es la que decide cuándo y cómo marcarle el rumbo al gobierno. Y lo lleva a la práctica a su manera, que es siempre brutal y descarada. Un día lo hace hablando de los ¨funcionarios que no funcionan¨ -que son muchos-, otro día diciendo que ¨los funcionarios deben ponerse a laburar¨ y, para dar pie a sus condiciones de actriz frustra, haciendo silencio y poniendo caras en actos públicos en los que el Presidente aparece siempre como si le estuviera rindiendo tributo.
Si por la vicepresidenta fuera, ya habría echado a todo el gabinete. De todos los ministros habla mal. Con todos está disgustada. Por el momento, lo que le interesa es manejar ¨la caja¨, o sea, los organismos del estado por los que pasa y se mueve dinero. En eso aprendió de su difunto esposo, Néstor Kirchner. El ex – presidente sostenía que sin plata no se puede hacer política, es decir, construir poder. Por eso utilizó los recursos públicos para enriquecerse y comprar voluntades de punteros, legisladores, concejales y todos los que les fueran útiles para ese fin. CFK demostró – y demuestra- no sólo haber aprendido la lección sino también una decidida voluntad de ponerla en práctica. Habrá mucha plata, pues, para gastar electoralmente de aquí a noviembre, que es lo que durará el tiempo electoral.
En la oposición las cosas también están revueltas. ¨Nos aguarda una navegación en las procelosas aguas de la interna¨, reconoció con indisimulable gesto de preocupación un protagonista de Juntos por el Cambio. A no confundirse: tampoco ahí todos actúan pensando en la Patria o el bien común. Hay algunos que creen que la elección ya la ganaron y que el Sillón de Rivadavia les aguarda en 2023. La interna va a ser clave, ya que será la herramienta más convalidante del capital político real de cada uno de los contendientes. Por eso las Primarais Abiertas Simultáneas y Obligatorias serán fundamentales para ordenar el espacio opositor. Es esta una verdadera paradoja: cuando era gobierno, Cambiemos intentó anularlas y fue la oposición de entonces -que es el oficialismo de hoy – el que hizo inviable el intento; hoy, si por el oficialismo fuera, anularía ya mismo las PASO con el fin de dejar a la oposición sin esa herramienta indispensable para dirimir sus disputas internas.
La fogoneada movida de María Eugenia Vidal de dejar la provincia de Buenos Aires para buscar una candidatura a diputada por la ciudad de Buenos Aires generó enojos y dejó heridos. A la cabeza de ellos está Patricia Bullrich. De concretarse, Vidal incumpliría su promesa -que expresó tantas veces- diciendo que no abandonaría a los bonaerenses.
Vidal quedaría, además, proyectada como segura aspirante a la sucesión de Horacio rodríguez Larreta cuando éste termine su segundo mandato en CABA y se lance a la búsqueda de la presidencia de la nación. Eso complicaría los proyectos de Martín Lousteau, quien también aspira a la jefatura de Gobierno de la Capital Federal.
En la provincia de Buenos Aires las aguas tampoco están calmas. El desembarco de Facundo Manes como candidato del la Unión Cívica Radical produjo un cimbronazo similar al que podría producir la postulación del actual vicejefe de Gobierno porteño, Diego Santilli. Por su parte, Jorge Macri, que se sentía el albacea del poder en el territorio bonaerense ve amenazada su posición, circunstancia que lo ha perturbado notablemente. En el medio de toda esta loa de egoísmo, celos y ambiciones personales está la gente con su penuria creciente, para la cual ninguna de estas peleas le aporta nada. Este es el penosos presente de la Argentina, el país del mañana mejor que nunca llega.

Nelson Castro

3 comentarios en “La columna del Dr. Nelson Castro”

  1. Dejen por favor de convocar a nefastos personajes argentinos; repudiados por un país por complicidades con el gobierno que se robó 45.000 millones de dls, del crédito más grande otorgado por el FMI en su historia. Convoquen a periodistas serios y honestos. Nos merecemos mejor trato

  2. Extraña sobremanera el espacio cedido a este mediocre y poco serio médico-periodista especializado en diagnosticar enfermedades a distancia. Conocido gorila (con perdón de los simios) cómplice de los actos del peor y más corrupto gobierno que se tenga memoria. Este periodista no existiría si la palabra “Cristina” no formará parte de su enfermiza y obsesiva mente. Lamentable por cierto

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