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Lo que no estamos viendo de la invasión de carpinchos en Buenos Aires.

por Damián Muñiz

Dentro de lo gracioso que puede verse a la comunidad de uno de los lugares más exclusivos de Argentina conviviendo con el roedor más grande del mundo, debemos de conocer el por qué se da esta relación.

Desde la Dirección de Flora y Fauna de la provincia de Buenos Aires ha anunciado un plan de medidas para evitar que la invasión de carpinchos prospere en los suburbios y a su vez se respete la integridad física del animal.

El plan consiste en cuatro medidas siendo estas: generar hábitat; reforzar los lugares de vegetación; la implementación de métodos científicos para evitar la reproducción masiva; y mientras estas tres medidas se desarrollan, la cuarta sería la de la concientización vecinal para el cuidado de este roedor.

Si bien estas medidas suenan políticamente correctas, lo cierto es que desde el año 2013 se han presentado diferentes proyectos de ley,​ pero todos perdieron estado parlamentario.

Los negocios inmobiliarios, agrícolas y la ganadería extensiva de alta carga en esa zona, representan una inversión importante para el Estado por parte de las empresas que pretendan llevar a cabo sus negocios en los humedales del Delta del Paraná.

Según varios informes al respecto, afirman las actividades y prácticas mencionadas pueden ocasionar alteraciones drásticas, ya sea en forma directa como indirecta. Entre los más preocupantes serian la contaminación del agua y la deforestación de la zona; motivos por los cuales se cree que el carpincho haya buscado trasladarse a otras zonas como a ser el exclusivo barrio de Nordelta, el cual fue inaugurado en el año 1999 como parte de un mega proyecto inmobiliario. Actualmente, 40.000 habitantes residen en el barrio.

Por lo que la invasión de carpinchos en la zona norte de la provincia de Buenos Aires podría ser el gracioso comienzo de una problemática mucho más seria con efectos irreversibles para la flora y fauna autóctona. Ya que Los cambios en el paisaje y en la vegetación podrían acarrear con  la aparición de especies “foráneas” al sistema como algunos pastos y malezas “pampeanos” así como de la mulita y algunas lauchas.

Y Argentina ya tiene experiencia con lo que sucede cuando se incorporan animales foráneos a hábitat a los que no pertenecen; como paso con los castores que se llevaron desde Canadá hacia Tierra del Fuego.

Volviendo al tema de los proyectos de ley para la preservación de los humedales; en el 2020, quince proyectos fueron presentados después de la ola de incendios que tuvo lugar en Argentina. El 5 de agosto comenzó en la Cámara de Diputados el debate sobre la Ley de Humedales, en la Comisión de Recursos Naturales y Conservación del Ambiente Humano. A pesar de las movilizaciones ciudadanas reclamando la aprobación, el Poder Ejecutivo finalmente excluyó en diciembre el tratamiento de la Ley de Humedales de la agenda de las sesiones extraordinarias del Congreso.

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