Diario El Este

Los botones del placer

¿Sabías que coexisten focos de energía eróticas en todo tu cuerpo, y que se consiguen estimular para lograr mayor disfrute sexual?

Si bien el concepto de zonas erógenas se produjo en los trabajos de Freud, hoy en día el término forma parte de nuestro vocabulario habitual.

Freud pensaba que la libido se centraba en diversas regiones del cuerpo conocidas como zonas erógenas, como una parte de la piel o membrana mucosa que es considerablemente sensible a la estimulación y tocarla de ciertas maneras ocasiona sensaciones de placer.

Estas zonas se refieren a las partes del cuerpo que son susceptibles en términos sexuales. Acariciarlas o estimularlas de diferentes formas produce excitación sexual. Hoy dejaremos de lado las obvias o más conocidas como senos, genitales, para centrarnos en otras como cuello, labios, muslos y otras regiones del cuerpo improbables tales como la espalda, las orejas, el estómago, los pies. Zonas que también resultan sumamente eróticas.

Las zonas erógenas de una persona a otra pueden llegar a ser muy diferentes, por lo tanto, es absurdo brindar una lista y una guía de “excitadores seguros”. La mejor manera de averiguarlo es por medio de la comunicación con la pareja ya sea de forma verbal o no verbal.

Todo nuestro cuerpo es como un mapa del tesoro: hay vida más allá de los genitales. No olvidemos que la piel es el punto G de todos, es el órgano sexual del ser humano. Necesitamos el roce, el contacto. La piel tiene tantas zonas erógenas que no se sabe por dónde empezar, millones de fragmentos del cuerpo cuyo estimulo tiene excitación sexual, la piel es completamente igual para todos. Tampoco debemos ni podemos clasificar zonas en géneros ni en sexos, y por suerte los estudios científicos demuestran que no somos tan diferentes, las zonas erógenas son muy parecidas tanto para hombres como para mujeres.

No son universales, y son influidas por la cultura. Lo erótico para una persona puede ser lo contrario para otra, lo que hay que hacer es recuperar las zonas perdidas. Con palabras, besos, caricias. Acariciar, no amasar.

Una vida erótica sin vergüenza, sin miedo, y con una correcta precaución sobre lo que es saludable es una vida erótica feliz y protegida.

Se entiende que muchas personas logran estar “prontas” solamente con un par de besos y caricias, se ponen en clima enseguida. Pero de todas formas siempre podemos situarnos mas creativos y explorar todos los centros eróticos de mayor placer. Zonas desbordadas de energía sexual, que siempre pueden llegar a despertar sacudidas nuevas en todo el cuerpo.

El sexo maravilloso puede avivarse estimulando determinadas áreas de energía erótica y lograr que el cuerpo este más receptivo a la hora de recibir placer.

Lo ideal es logar un buen ingreso al calor, para luego conseguir excitar todo el cuerpo de pies a cabeza. El placer genera una gran emoción de bienestar. Algunas zonas un poco olvidadas:

Zona 1: Ojos

La sexploración puede comenzar por los ojos, cuanto más alerta esta la visión para comenzar más preparados estamos para la acción. Y acá cada uno deberá buscar si le gusta cerrar los ojos, presionarlos, taparlos, o verlo todo.

Zona 2: Cuello

Si dedicas un tiempo a estimular el cuello vas a conseguir aumentar el ritmo cardíaco durante los minutos que dure tu dedicación y el cómo y dónde tocarlo va a depender de cada uno. Tanto hombres como mujeres guardamos mucha tensión en esta zona.

Zona 3: Pliegues de la muñeca

A muchos les resulta atractivo ser tocados y masajeados en esta área, suavemente, sutilmente, acariciando las venas. Otros también prefieren ser presionados, seducidos con la boca. También vale pasar las uñas, haciendo pequeñas cosquillas o rascando delicadamente.

Zona 4: Sacro

Un área bastante olvidada y que puede retrasar la previa estimulando el cuerpo boca abajo; justo en la base de la espina lumbar, arriba de la clásica “rayita” que separa una nalga de la otra. Podes usar las palmas de las manos como aplanadoras, ir hacia delante y hacia atrás a lo largo del área del sacro.

Zona 5: Pelvis

Llegamos a un punto sumamente ardiente, y es hora de volver a estar boca arriba. Este territorio está que arde y es el más fácil de hacer arder. No te olvides que esta área involucra mucho más que los genitales, también están las zonas abajo del ombligo y sobre el hueso púbico, la parte interna de las piernas.

Si tiramos nafta sobre el fuego: El perineo en el hombre es el área entre los testículos y el ano. Estimulando acá, escalarías la excitación sacando olas de calor de esta área.

Lectores, hoy en día vivimos en una época de manuales de sexualidad, textos, artículos, secciones, guías, etc., que nos suministran información a veces muy valiosa. El auge de “lea todo acerca de sexo” no sólo produce beneficios, sino que también problemas. Puede extraviar nuestra atención de tal manera hacia las técnicas mecánicas, hacia lo que hacen y aparentemente practican todos, hacia lo ya desenmascarado y repetido, que nos olvidamos del amor, del espíritu emocional de la expresión sexual. Leemos sobre patrones de desempeño muchas veces poco realistas, que a veces son imposibles de repetir en nuestro desempeño sexual y no son posibles para nuestra satisfacción.

Por otro lado, muchos dejamos el aprendizaje de técnicas sexuales al entorno o al azar, pero la conducta sexual es muchísimo más que hacer lo que nos viene por naturaleza, porque significa estar sexualmente inhibidos ya que todos requerimos algún medio para aprender acerca de técnicas, datos científicos, aspectos saludables.

Es posible leer estando al tanto que nosotros somos los que construimos nuestra propia sexualidad, los que revelamos nuestro propio erotismo, la forma en que respondemos en sentido sexual, el modo en que aprendemos a amarnos a nosotros mismos y a fortificar nuestra autoestima. Conocernos a nosotros mismos es la base de todo, es un genial mazo de cartas: Sexo-Aprender-Practicar.

13 comentarios en “Los botones del placer”

  1. Vale la pena dedicarle tiempo a una columna que siempre logra sacarte de lo cotidiano, lo mecanizado. Aplaudo tu trabajo. Ya espero el siguiente.

  2. Muy pero muy bueno el mensaje, la cultura sexual lleva a una vida saludable y por consiguiente feliz, felicitaciones y continue.

  3. Excelente!! Siempre es rico conocernos y. Disfrutar de nuestro cuerpo. A veces creemos que todos somos iguales a la hora de “sentir” y no es así !! Gracias !

  4. Me encanta leer tus columnas, sumamente interesantes!! Tal cual, la base está en conocernos a nosotros mismo y dialogar en pareja.
    Gracias Sofi!!

  5. Me encantó lo de: “zonas un poco olvidadas”. Considero que tus artículos son de gran ayuda a la hora de establecer comunicación con la pareja. De alguna manera, nos estás habilitando a dialogar. ¡Gracias Sofía! 🤘🏾🙏🏾

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