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Los datos que le sobran a Juan

por Juan Ignacio Cardoso Priliac

El año era 1941, la Alemania nazi estaba preparada para lanzar la operación Barbarroja, mientras que la Italia de Mussolini fallaba en sus intentos de invadir Grecia, esto amenazaba el flanco sur de su invasión a la unión soviética, por lo tanto, Hitler decidió posponer esta operación para poner su ojo en los Balcanes.

Luego de haber alineado a Hungría, Bulgaria y Rumania, el único país que se resistía a tomar un bando en la guerra era Yugoslavia, este hizo ciertos acercamientos al país germánico, pero lo que podría haber sido una de las mayores victorias diplomáticas del Reich alemán cayó al suelo luego de que las fuerzas armadas yugoslavas hicieran un golpe de estado obligando al príncipe Paul a abdicar y asignando a su hijo de 17 años como regente. Esto enfureció Hitler de una manera similar a la que vemos en las películas, y por consecuencia activo a él plan número 25.

Este plan determinaba a Yugoslavia como un país hostil, determinando su inmediata invasión, y así comenzaría la “guerra de abril”, y en este escenario es donde nuestro personaje principal se luciría, Fritz Klingenberg, un capitán de las SS alemanas, de la división motorizada de la das Reich.

Klingenberg, recibió órdenes de reconocimiento de las carreteras de los alrededores de Belgrado, al ver que habían avanzado más de lo necesario y de que los demás pelotones alemanes se encontraban retrasados decidieron tomar campamento a las orillas del rio Danubio, el cual rodeaba Belgrado, todos los puentes de este habían sido derivados por las fuerzas yugoslavas en retirada , por lo tanto, los ingresos terrestres a la capital del país habían sido anulados, esto no dejaba otra opción más que el bombardeo aéreo.

Fritz seguía acampado en las orillas del rio Danubio cuando fue informado del hallazgo de un bote a motor, dada esta información el capitán decide realizar un viaje expedicionario en el cual iban otros 7 soldados. Al llegar a la orilla contraria Klingenberg ordena a 2 soldados a volver para levantar al resto del pelotón el cual era un total de 20 hombres, estos acatan sus órdenes, pero en el viaje de vuelta chocan con un objeto subacuático y el bote se hunde.

Klingenberg decidió avanzar en la capital yugoslava, recordemos que estaba simplemente acompañado por otros 6 soldados, luego de cierto avance este se encontró con un pelotón yugoslavo el cual luego de un intercambio de disparos se rindió ante las fuerzas alemanas. Los soldados se las SS se vistieron con la ropa de los soldados yugoslavos y continuaron su avance por la ciudad, con dirección a la embajada alemana, luego de ello Fritz ordeno a uno de sus soldados dirigirse hacia la plaza de la ciudad y ondear una bandera alemana lo que significaba la caída de la capital.

El alcalde de Belgrado enfurecido se dirigió hacia la embajada alemana para encontrarse con Klingenberg, luego de una hora de discusión el capitán alemán convenció al alcalde de que su pelotón era el primero de muchos que se dirigían hacia la capital, para la incredulidad de sus soldados Fritz, logro que el alcalde se rinda en manos de los alemanes para salvar su ciudad. Los soldados yugoslavos debieron dejar sus armas en la plaza de la capital y dirigirse hacia los hoteles para ser prisioneros.

Y así es como un solo escuadrón de 6 soldados logro tomar la capital yugoslava repleta de soldados enemigos en una demostración de que la inteligencia y la valentía siempre dan sus frutos.

Juan Ignacio Cardoso Priliac

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