Diario El Este

Los diputados uruguayos aprobaron la despenalización de la eutanasia que ahora deberá ser ratificada en el Senado

El proyecto fue apoyado por todos los legisladores del Frente Amplio y algunos del Partido Nacional y el Colorado

6 de Octubre de 2022

Luego de haber sido aprobado en Diputados, el proyecto de ley de eutanasia en Uruguay pasará a la Cámara de Senadores para buscar su legalización. EFE/Raúl Martínez/Archivo
Luego de haber sido aprobado en Diputados, el proyecto de ley de eutanasia en Uruguay pasará a la Cámara de Senadores para buscar su legalización. EFE/Raúl Martínez/Archivo

Este miércoles la Cámara de Diputados uruguaya aprobó por mayoría el proyecto de ley de eutanasia. La sesión se extendió hasta la madrugada de este jueves y finalizó con 57 votos a favor en un total de 96 posibles.

El proyecto contó con votos del Frente Amplio, del Partido Nacional, del Partido Intependiente y del Partido de la Gente; Cabildo abierto, partido integrante de la coalición de gobierno, votó en bloque y en contra, como ya se había anunciado que lo harían.

Dentro de los votos a favor, el Frente Amplio votó en bloque, al igual que el Partido de la Gente y el Partido Independiente. Sin embargo, dentro del Partido Colorado y del Partido Nacional fueron solo algunos los diputados que lo hicieron.

El proyecto cuenta con 12 artículos y establece que el procedimiento debe estar habilitado en todo el Sistema Nacional Integrado de Salud, derogando el artículo 46 del Código de Ética Médica que prohibía esta práctica. Al mismo tiempo, estipula que todos los médicos deben poder negarse a efectuarlo y que la decisión puede ser revocada por los pacientes.

Además, establece que el fallecimiento por eutanasia será considerado muerte natural y así constará en el certificado de defunción. El proceso dará inicio cuando la persona presente su petición de asistencia para morir ante un médico, quien le informará de los tratamientos disponibles, incluidos los cuidados paliativos. Cuando el profesional considere que la persona cumple con condiciones de salud “crónicas, incurables e irreversibles”, el caso será presentado ante un segundo, o incluso un tercer médico en caso de no haber consenso en el diagnóstico. Después, el paciente deberá reiterar su voluntad y, una vez hecho el procedimiento, el médico actuante deberá informar a las autoridades de salud pública, que fiscalizarán que se cumplió con lo estipulado en la ley.

El proyecto original fue presentado al Parlamento en marzo de 2020 por el diputado del Partido Colorado y presidente de la Cámara de Representantes, Ope Pasquet, pero no se llegó a tratar en las cámaras debido a la emergencia sanitaria.

Sin embargo, el Frente Amplio elevó en 2021 un nuevo proyecto con algunas modificaciones al planteo de Pasquet y la oposición en general apoyó la iniciativa de los colorados, más allá de que Pasquet pertenezca a la coalición de gobierno. Ese texto fue modificado hasta llegar a lo votado esta semana.

Pasquet, por su parte, expresó en diálogo con Radio Montecarlo que se trata de un proyecto”con profundo contenido humanitario que apunta a contemplar la situación de gente que sufre mucho a la que la ciencia no le da horizonte” para que adquiera “la posibilidad de que, si libremente quiere anticipar su muerte para dejar de sufrir, pueda hacerlo”.

Según expresó la diputada del Frente Amplio y presidenta de la Comisión de Salud de Diputados, Lucía Etcheverry, aún se está trabajando en aditivos y sustitutivos para pulir el proyecto en busca de dar las mejores garantías antes de que pase a la Cámara de Senadores.

Respecto a estos cambios, Etcheverry señaló que tienen principalmente que ver con la terminología: “Este derecho que se trata de reconocer y regular (…) es en un momento muy excepcional de la vida de una persona. En ese marco donde se mencionaba que son patologías crónicas, incurables e irreversibles, hay un concepto importante de progresividad o de fase final, que es lo que se está precisando para poder incorporar”.

Quienes están en contra del proyecto entienden que aprobar la eutanasia no es la mejor opción, sino que buscar otras opciones como mejorar los cuidados paleativos sería más acertado. Según el diputado blanco Rodrigo Goñi, este proyecto provocará muertes inevitables de muchos enfermos.