Diario El Este

Militantes frenteamplistas llevaron el hostigamiento virtual al límite y una emprendedora debió cerrar su negocio



El 9 de enero de 2019 marcó un antes y un después en la vida de Julia Olarte.

«Cuatro de Julia» surgió hace tres años y fue gestado a través de un bajón emocional.

Gracias al emprendimiento, Julia encaminó su vida y cada día se enamora más de sus alfajores.

Con casi 16 mil seguidores y una mención en el mundial de alfajores de 2022, el emprendimiento que implementó en el garaje de Julia en Trinidad, Flores, ha crecido exponencialmente transformándose en un rotundo éxito.

Fue tal la demanda Tanto así que no respondió un mensaje que el propio presidente de la República le había enviado, sin saberlo, por supuesto.

“Luis me llamó un día y no contesté porque pensé que era otro pedido y estaba desbordada. Cuando escuché el mensaje de voz me quería morir. Lo agendé y le dije que si hubiera sabido que era él lo atendía por supuesto. Cuando escuché que iba visitar el Prado le mandé un mensaje que iba a estar por dos días en el Ministerio de Turismo, que si tenía tiempo pasara a visitarme”, contó en su momento Julia, entre risas.

Y así fue como intercambiaron un alfajor de frutilla por una selfie: “Me moría si no tenía la clásica selfie con el presidente”

Sin embargo, lo que pareció ser para la emprendedora un aliciente a su próspero negocio, terminó siendo el principio del fin.

Es que cuando subió la imagen con el Presidente, a su cuenta de Twitter, jamás imaginó que sería agredida del modo en que fue víctima.

La militancia del frente amplio se dedicó a «crucificar» a la mujer por haberse tomado esa selfie, poniendo los peores comentarios.

Tan al límite llegó el hostigamiento, que Julia resolvió cerrar su cuenta, y por consiguiente su emprendimiento, dado que a través de esa red social recibía los pedidos y organizaba las entregas.