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Pegar la vuelta: el perfil de Laura Giménez

por Luis Prieto

¿Cuántos años estuviste viviendo fuera del país? ¿Qué te llevo a regresar?  

Estuve viviendo en Estados Unidos alrededor de 15 años. Me fui después de terminar el liceo. Venía todas las navidades a visitar a mi familia durante los años universitarios. Cuando comencé a trabajar se me complicaba más visitar, pero cuando lograba sacar días libres venía. Lo que me llevó a regresar fue que operaban a mi mamá del corazón, entonces iba a venir por un año, el cual se tornó en casi cuatro de espera por burocracia y consultas médicas. En ese interín también nació mi primera sobrinita, lo cual hizo que la parte familiar “tirara” más y el corazón no me permitiera volver, a pesar de las ofertas de trabajo que recibí. En este tiempo que he estado en Uruguay he ido a visitar a amigos varias veces, ya que son como hermanos. Toda mi vida adulta la viví en el exterior y al estar sola, los amigos se convertían en mi red de apoyo. 

¿Qué recuerdos tienes de tu vida en el exterior?  

¿Recuerdos? ¡¡¡Muchos!!! No sabría ni donde comenzar para elegir solo algunos para compartir. La vida universitaria me marcó mucho ya que conocí un mundo académico al cual nunca había estado expuesta antes. También conocí gente de muchos países, con diferentes culturas, lo cual siempre me ha fascinado. De hecho, tres de mis mejores amigas son alemana, colombiana y libanesa.  

Una es patóloga, otra contadora y otra psicóloga. A las dos primeras las conocí en la primera universidad que asistí, en Arkansas, donde me gradué con una licenciatura en diseño gráfico. A la libanesa la conocí cuando me mudé para hacer una maestría en Teología con énfasis en griego y hebreo, en Fort Worth (Texas), después de graduarme de diseñadora gráfica.  

En ese momento yo ya trabajaba de diseñadora en una oficina de relaciones públicas y publicidad y ella también, sólo que ella estaba estudiando una maestría en psicología clínica. Luego de terminar la maestría me mude a West Palm Beach (Florida) a trabajar con ONG’s.  

Trabajé mucho con adolescentes. Hacíamos campamentos, teníamos una banda musical, hacíamos retiros de sanidad, trabajos comunitarios, entre otros. Luego de unos años comenzaron a venir chiquilines con problemas graves, como abuso, droga, situación de calle… En ese momento un mentor me recomendó estudiar psicología para poder atender a estos chicos de una mejor manera. En verdad pensé que el hombre estaba loco, ya que no tenía el tiempo ni ganas de volver al salón de clase. Pero al final decidí hacerlo. Comencé una maestría en psicología clínica. Cursé la carrera unos años y me faltó un año y poco para graduarme, cuando me vine a Uruguay y por no seguir cursando perdí la beca que tenía. Eso hizo que tuviera que abandonar.  

Otros recuerdos muy marcantes de mi “otra vida” fueron todos los viajes de ayuda que tuve el privilegio de hacer. Y digo privilegio porque, aunque fui con la mentalidad de ayudar a otros, la que fue ayudada fui yo después de regresar de dichos viajes al haberme encontrado con gente maravillosa, que a pesar de estar en la situación que estaban, me enseñaron mucho, especialmente a como ver la vida, mi vida.  

Los países que generalmente visitamos son países que han sufrido algún desastre natural como tornados, terremotos, huracanes, o que están en sumo estado de pobreza. Todos los que fuimos a esos viajes éramos voluntarios. Pagábamos para ir a trabajar. Y cada una de esas personas lo hacía con tal alegría que era contagioso.  

Los días eran largos y el trabajo mucho, pero cada noche nos reuníamos al finalizar la jornada de ayuda y todos compartíamos las cosas vividas. Esos tiempos eran increíbles. Dentro de USA también viajé mucho, conocí muchísimos estados e hice muchos amigos. Un recuerdo que tengo es mudarme todo un verano a New Orleans a trabajar de voluntaria (con otros 5 voluntarios más) en un centro de atención a niños, adolescentes y gente de la calle.  

Estaba ubicado en un lugar bastante peligroso. Nosotros dormíamos en el lugar donde ofrecíamos los servicios a la comunidad y casi todas las noches podíamos sentir los disparos y persecuciones en las calles alrededor del edificio. Al día siguiente los niños que nos visitaban nos contaban las historias de lo que había acontecido. Era increíble escuchar lo que esos niños vivían, desde sexo explícito frente a sus ojos, drogas, asesinatos, etc. Parecían los relatos de lo que una puede ver en las películas americanas.  

Los primeros días fueron bastante desafiantes ya que toda esa comunidad era Afro descendiente y nosotros éramos 5 blancos y una muchacha negra. Al principio nos veían con recelo, pero después de un par de semanas ellos mismos nos guiaban por los caminos seguros cuando teníamos que ir a comprar algo o tomar el tren. Y al final del verano todos llorábamos al despedirnos: ellos porque no querían que nos fuéramos y nosotros porque se nos había terminado el tiempo allí. Son experiencias que a menos que las vivas, no crees que en un país como USA eso pueda estar sucediendo. Tiempos que te marcan para toda la vida.  

Otro recuerdo (muy diferente) que tengo es escalar el Gran Cañón en Arizona. Viajamos 6 amigos en una camionera por más de 24 horas para llegar al lugar. Ahí comenzamos la escalada de casi 8 horas. ¡Al llegar al final del tramo, armamos carpas y encontramos plantas tropicales y una cascada gigante en medio del desierto y rocas gigantescas! Acampamos unos días y regresamos a la cima. Ese viaje fue un desafío y a la vez una experiencia inolvidable. Otro recuerdo fueron las épocas navideñas con nieve y todo el clima que se forma en torno a eso. En noviembre ya se comienza a decorar todo, la casa, las calles, los edificios, los árboles, los puentes, los cercos, los postes de luz, etc. Es hermoso ver todo lleno de decoraciones y luces por todos lados. ¡Y nadie roba nada!  

Hay muchísimas más historias y estoy segura de que me estoy olvidando de alguna super importante, pero fueron años llenos de experiencias de todo tipo, no sólo académicas, sino llenas de vivencias a nivel de corazón. 

¿Durante estos años, te dedicaste más a la fotografía o al diseño gráfico?  

Profesionalmente me dediqué más al diseño gráfico. Teníamos algunos fotógrafos profesionales en las oficinas donde trabajé de los cuales aprendí muchísimo. Lo de la fotografía como trabajo vino después, especialmente en los viajes de ayuda y trabajando como diseñadora gráfica para ONG’s ya que no teníamos presupuesto para fotógrafo entonces como yo había estudiado fotografía en la universidad como parte del cursado de diseño gráfico, era la más indicada de nuestro grupo de comunicaciones para hacer el trabajo. De ahí me comencé a perfeccionar y a hacer más trabajos en el campo de la fotografía. 

¿Qué te motiva más, la fotografía o el diseño gráfico?  

En realidad, todo depende del tipo de proyecto. Hay trabajos de diseño gráfico que no son de mis favoritos, pero igual los hago por un tema laboral y lo mismo me pasa con fotografía, hay ciertos tipos de fotografía que no son de mi mayor agrado, pero si es el trabajo por el cual me contratan lo hago igual. En los dos campos hay proyectos que me motivan mucho, y con esos no siento que estoy trabajando ya que el disfrute es mayor. Así que no podría decir que uno me motiva más que el otro. Todo depende del tipo de trabajo. 

¿Como es tu vida hoy en el Departamento de Rocha?  

Me costó un poco adaptarme al cambio de cultura ya que toda mi formación de identidad adulta la hice sumergida en “otro mundo”, con conceptos de normas sociales diferentes, ritmos de vida distintos y una vida social muy activa.  

Algo que también me costó (y aún me cuesta) es el idioma. Si bien mi primera lengua es el español, toda mi formación terciaria donde adquirí el 85% de mi vocabulario fue en inglés, entonces muchas veces “me tranco” con encontrar palabras para poder expresarme lo cual me ha llevado a encontrarme en situaciones cómicas donde he inventado palabras sin siquiera darme cuenta. En cuanto a lo laboral, hoy en día mi trabajo fijo es en el Hogar Infantil de Rocha (INAU).  

Al no poder sustentarme como diseñadora gráfica ni como fotógrafa, decidí presentarme a un llamado que se hizo hace dos años y medio. Concursé para el cargo y quedé. Anteriormente a este trabajo, di clases de muchos cursos diferentes en Objetivo Centro de Estudios acá en Rocha. Un ambiente muy lindo de personas increíbles.  

Si bien el trabajo en el Hogar Infantil no tiene nada que ver con mi carrera, si tiene mucho que ver con los trabajos en las ONG’s con las cuales estuve siempre involucrada. No es exactamente lo mismo, pero se asemeja bastante en varios aspectos. En cuanto a lo social, extraño bastante el tener amistades.  

Acá la mayoría de mis amigos del liceo ya tienen sus vidas hechas con sus nuevos círculos de amistades y familiares, otros se mudaron de la ciudad. Y si bien he hecho algunos amigos cercanos en los últimos años, acá no se suele juntarse por juntarse, sin motivo. Una cosa que he visto es que acá las personas solo se reúnen para celebrar algo o sólo si tienen un motivo para hacerlo. En los lugares donde viví teníamos la costumbre de reunirnos en un café solo a charlar o en nuestros apartamentos o casas y hablar de temas profundos, discutir cosas controversiales o solo a mirar una película.  

Cada uno llevaba algo para comer o tomar y salía reunión por el sólo hecho de pasar un tiempo juntos. No se la cantidad de veces que salimos con amigos a las 2 de la mañana a un Pancake House (lugares donde venden comida y están abiertos las 24 hrs) solo porque queríamos, sin un motivo más que pasar unas horas juntos. Algo que me gusta mucho acá es la cercanía de todo. Si necesitas comprar algo, en cinco minutos llegas a donde sea.  

Si necesitas ir al médico, hasta caminando puedes ir. Parece algo tonto, pero el que ha vivido en otros lugares sabe que solo para ir a comprar un pan se puede tardar más de una hora para llegar al super, tomando 2-3 autopistas. ¡La comida acá también me encanta! Creo que no he encontrado una cosa que no me guste. 

¿Qué concepto primario me puedes dar sobre la cultura en el Departamento de Rocha?  

Lo más cercano a “cultura” que conozco y puedo ver en Rocha es el teatro y el Centro Cultural MEM. En el teatro están haciendo muchas cosas hoy en día, desde la galería de arte hasta los espectáculos en vivo en el teatro mismo. Pero las personas expuestas a la cultura son mínimas.  

Creo que quizás sea porque no hay costumbre de exponerse a la cultura en sí, no se. Me da la impresión de que cada vez que hay algo “cultural” las personas que se acercan son siempre las mismas poblaciones. Me pregunto, si por ejemplo hubiera museos de diferentes tipos, grandes, lindos, modernos, como hay en otros países o en Montevideo mismo, ¿iría la gente? No sé si sería solo cuestión de educarnos a exponernos a ese tipo de cosa.  

Rocha tiene muchos artistas fantásticos, desde lo plástico, musical, actuación, gráfico, escritores, etc. Pero no hay una plataforma donde se puedan hacer conocer. Se tienen que ir del departamento para poder hacer conocer su trabajo.  

Quizás sea una realidad de todas las ciudades chicas, no lo se. Por ejemplo, una vez quedé seleccionada como finalista en un concurso nacional de fotografía. La entrega de premios era en Montevideo y me invitaron a una cena para revelar el ganador. Fui con mi abuela quien en aquel entonces vivía en la capital. El restaurante donde fuimos estaba ambientado tipo restaurante francés. Luces bajas, paredes de ladrillos, terraza con plantas, mesas redondas, íntimas, y una banda de instrumentos de cuerda tocando música clásica en un escenario pequeño; después, alguien recitando poesía. Hasta los que servían estaban vestidos ambientados en el feeling del momento.  

No parecía que estabas en un restaurant, parecía que estabas en un pueblito del sur de Francia. Y eso es cultura. Nada del otro mundo. Pero un mundo encapsulado en sí, donde las personas pueden disfrutar de música top mientras se está cenando, en un ambiente muy diferente del que está al otro lado de la pared. 

¿Participaste de la celebración del Dia del Patrimonio en el cementerio de Rocha, que sensaciones te genero?  

¡Me encantó! La verdad que ha sido una experiencia muy linda y gratificante.  

Ver a las personas arrimarse a la presentación de la exposición y disfrutar de todo lo que aconteció en el programa de esa noche, fue muy lindo. ¡Estaba lleno! Me causó mucha satisfacción ver a las personas disfrutando de un momento íntimo y de actividades culturales variadas, ¡sentadas en el cementerio!! Sentí que lo que se estaba viviendo era exactamente lo que quisimos transmitir: arte y cultura del cementerio de Rocha. 

¿Con anterioridad, pudiste participar en algún evento vinculado al patrimonio funerario?  

No, nunca. Fue la primera vez. 

¿Sabemos que estuviste exponiendo en la Sala Saldain, que concepto puedes obtener de la misma?  

La exposición estuvo preciosa. La forma en que distribuyeron las fotos y los trabajos de Camila Altez (artista plástica) fue muy eficaz para el fluir de la habitación y apreciación de las piezas. El día de la presentación fue bastante gente. Me gustó que pudieran observar otra mirada o perspectiva del cementerio. Quizás desde un lado artístico y no morboso, como uno suele imaginárselo. 

¿Qué proyectos tienes al corto y/o mediano plazo?  

En lo artístico, no puedo proyectarme mucho en Rocha ya que no hay campo de trabajo para tener una estabilidad. Si salen trabajos freelance en fotografía o diseño gráfico, bienvenidos sean. Pero no es que una pueda proyectarse en eso porque no hay seguridad, lamentablemente.  

En lo personal, no sé si son proyectos al corto o mediano plazo, más bien a largo plazo, pero transitado día a día. Tengo como proyecto terminar una licenciatura en Psicología. Siempre digo que soy la eterna alumna, haciendo carrera tras carrera. 

Me encanta aprender, estudiar y formarme. Mi trabajo fijo es con niños institucionalizados y previamente en el pasado, trabajé con adolescente con problemas graves, como mencioné más arriba. Aunque ya había comenzado a estudiar esta carrera en USA, de todo lo que estudié lo que más me gusto fue psicología, entonces como que me había quedado eso “colgado” ahí. Ahora con la virtualidad se me abrió una puerta para estudiar acá y hacer la licenciatura. Creo que hay mucho para aplicar en Uruguay de este campo.  

Hay cosas que enseñan acá y otras que no. Me interesaría introducir las que no, una vez recibida, en terapia clínica y amalgamarlas con lo que aprenda a lo largo de la carrera. En Rocha hay definitivamente mucho por introducir y ofrecer a las personas, para que no tengan que irse lejos a buscar el servicio.  

Me encantaría abrir una clínica inter/multidisciplinaria accesible a todos, con profesionales excepcionales formados en varias áreas. Que sea algo top, pero accesible a todos los estratos sociales. Que la gente no deje de recibir los servicios que necesita porque no puede trasladarse a Montevideo, Maldonado u otro país.  

Que acá se le pueda ofrecer lo que necesitan, a un precio accesible. Pero bueno, primero tengo que terminar la carrera y después recaudar fondos para todo lo edilicio y el personal. En su momento se verá, pero el proyecto está. 

Muchas gracias

8 Comentarios

Anónimo 15 de noviembre de 2021 - 10:49

Hermosa Lala. La pequeñita que conocí hoy transformada en un talento gigante. Te deseo todo lo mejor

Anónimo 15 de noviembre de 2021 - 09:41

Vale mucho lo que has vivido. Abrazo y besos desde Chile!!!

Anónimo 14 de noviembre de 2021 - 23:09

Hermosa e inteligente persona!!!

Anónimo 14 de noviembre de 2021 - 23:32

Brillante Lala! Ojalá tu sueño de clínica se cumpla, a veces me cuestiono como los uruguayos nos damos el lujo de desaprovechar tanto talento. Quizá aplique aquello de que «nadie es profeta en su tierra» y si algún día cambiara? Siempre lo mejor para ti! Abrazo grande

Anónimo 14 de noviembre de 2021 - 21:58

Que se cumplen todos tus proyectos!! El éxito lo doy por descontado!!!!
Genia Laura!!!!
Celia.

Anónimo 14 de noviembre de 2021 - 21:42

Lala, mi admiración por la amiga, principalmente de mi hijo pero en realidad amiga de mi familia, crece día a día y esta magnífica entrevista deja muy en claro tu valía. Nos veremos pronto. Abrazo

Anónimo 14 de noviembre de 2021 - 19:11

Hermosa persona!! Físicamente igual a como recuerdo a tu madre cuando me daba clase hace años. Saludos a ambas.

Anónimo 14 de noviembre de 2021 - 17:57

Hermosa entrevista que se cumplan esos hermosos proyectos. Un abrazo.

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