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RACONTO

por Diario El Este

Por BABY ETCHECOPAR

Hace mucho tiempo, hace exactamente la diferencia que me quedaba a mi de disfrutar de la vida.. de los ancianos.. de aprovechar el tiempo que me quedaba.. de los jóvenes y de armar un futuro, escuchamos la maravillosa frase premonitoria encuadrada en la soberbia triunfalista y mediocre de Diana Conti: “Cristina forever”.

Le faltaba decir “sorry, mala mía”. Ya que nadie le pidió que revelara el proyecto de la señora, sólo que rebalsó el chupamedismo, la alcahuetería, la mediocridad, y el pensar que el poder era para siempre. Pero bueno, el proyecto fue “los Kirchner para siempre”. Nunca se tuvieron en cuenta algunos proyectos que la naturaleza tenía para ellos porque si alguien ayuda a la Argentina no es Dios. Es la naturaleza.
Naturalmente, Néstor murió de muerte natural. Y los tiempos, comenzaron a correr para la señora. Que naturalmente, se sintió imbuida del poder del “forever”, se apotronó en el sillón de Rivadavia y al grito de “soy la dueña”. Pensó en la patria, en el poder absoluto y “hasta que la muerte los separe”. Dentro de este raconto, cabe recordar el “vamos por todo”, otra frase premonitoria que nunca analizamos en su momento pero que nos estaba recordando que nos iban a afanar los mejores años de nuestra vida.. ahora la pregunta es: en los años de Cristina, ¿qué se logró? ¿A dónde llegamos? ¿Qué hicimos de la patria? ¿Qué tenemos que festejar? ¿Cuál es la idea de a la fecha, seguir hablando de ella? ¿Cómo es posible que se haya permitido las atrocidades que hemos vivido hasta hoy? Pero fundamentalmente.. ¿Qué logramos?

Un país fuera del circuito, un pueblo miserable, 50% de pobres. Quedamos al borde del mundo, nos va a costar mucho más de 20 años recuperar lo que la señora destruyó con su “capricho forever”.

A 20 años de Diana Conti y su frase, estamos lamentándonos de no haber parado a tiempo con el voto. El desastre de un grupo de mafiosos que se apropiaron de la Argentina como si hubiese sido un botín de guerra.

Calculo que salvo en mi Instagram, nadie se atrevería a recordar estos 20 años porque, precisamente, nos sucedió lo que sucedió porque nadie se anima… porque estamos llenos de cobardes. Porque entregamos el país por comodidad a que lo maneje cualquier sinvergüenza y no hacernos cargo de la cosa pública. Porque muchos casos, no todos, gritan hasta que un sobre los hace callar y realmente después del tambor de Tacuarí no conozco a nadie que se atreva a dar la vida por la patria.

Por eso cualquier caradura que pasa y ve que robar es fácil y que la justicia no existe, y que la impunidad es una gracia, mete la mano en la lata y espera ser reelecto. Y en esto también hago hincapié en la oposición: trucha y mentirosa que está más preocupada en el 2023 que en el pibe que se muera mañana de hambre. Una oposición egoísta que está sacando números para cuando le toque tener su “forever”. Y si no es “forever”, aunque sea un ratito… pero llevándose lo más que pueda. Estoy afuera del país, pero ¿nadie se da cuenta cómo nos miran? La vergüenza que da cuando en algún aeropuerto decís que sos argentino y te dan el pésame o te hablan de la corrupta. Pero adentro, nada. Llegó diciembre, todo el mundo a la costa, me importa un carajo, lo pago con tarjeta, Dios dirá, viva Venezuela, juntarnos con los peores, porque salvando a Néstor en el país del ciego, el tuerto es Rey.
La pregunta es: ¿nosotros los dejamos? ¿La culpa es nuestra? ¿Por qué no le pedimos a la oposición que vuelva a Disneylandia y se acojone para no permitir que nos roben 20 años más? Porque ella vino por todo y nos dejó sin nada. Pero bueno.. no hay peor ciego que el que no quiere ver. Discúlpenme, estoy con mucha bronca porque lo nuestro es irrecuperable y escribo para adentro porque, seguramente, nadie se atreverá a publicar esta nota que es la mejor explicación de por qué estamos como estamos.

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