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Rincón Cultural: Robert Hooke

por Damián Muñiz

Como venimos contando, la filosofía de la naturaleza se encuentra entre el Renacimiento y el desarrollo científico posterior. Por lo que a los filósofos o pensadores de esta época ni son científicos, ni humanistas, sino que están en el medio, mezclando un poco de todo, algunas veces privilegiando la especulación, otras veces la experimentación. Al comienzo del siglo XVI, el cambio de mentalidad debido a la reforma protestante influye en ellos. Con un nuevo sentimiento de superioridad, los filósofos de la naturaleza rompen con la tradición aristotélica.

Sin duda, vemos una diferencia de pensamientos entre Da Vinci y Aristóteles; o Darwin y Platón. De lo que no hay dudas es que estos filósofos, sentaron las bases del funcionamiento de todo lo que nos rodea para esta parte del mundo.

Para entender hasta que periodo se extendió esta movida filosófica, hablaremos de Robert Hooke.

 Nació en la Isla de Wight, Reino Unido en el año 1635.​ Considerado como uno de los científicos experimentales más importantes de la historia de la ciencia, polemista incansable con un genio creativo de primer orden. Ponerle un título a su carrera sería imposible debido a que abarco varias ramas de la ciencia.

Participó en la creación de la primera sociedad científica de la historia, la Royal Society de Londres.​ Sus polémicas con Newton acerca de la paternidad de la ley de la gravitación universal han pasado a formar parte de la historia de la ciencia y para muchos, ese conflicto con Newton, fue el motivo por el cual hoy en día, no es de los filósofos más reconocidos. Se dice que Newton, una vez que fue presidente de la Royal Society, se encargó de desmerecer su trabajo una vez que Hooke murió.

Se dice que tenía un temperamento muy irritante y sumamente conflictivo, aun asi. Científicos e historiadores contemporáneos han estado tratando de reivindicar sus obras darle el merecido reconocimiento.

Fue el primero en construir un nuevo tipo de telescopios, los gregorianos, con los que pudo observar que Marte y Júpiter rotaban sobre sí mismos. Además impulsó el uso científico de microscopios, con las icónicas ilustraciones de su libro Micrographia (1665), iniciando un arte que perfeccionaron nuevos expertos como Anton van Leeuwenhoek. También se le reconoce como uno de los primeros en sugerir la idea de la evolución biológica y además propuso que la luz estaba formada por ondas, lo que originó su primer roce con Isaac Newton.

Una de las frases que lo identifican como científico es la siguiente:

“La verdad es que la Ciencia de la Naturaleza ya hace demasiado tiempo que solo se ha hecho una obra del Cerebro y la Fantasía: ya es hora de que vuelva a la claridad y solidez de las Observaciones sobre cosas materiales y obvias”.

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