Diario El Este

Un condenado por drogas en San Carlos y otro por tener unas “balas” en Maldonado

En el primer caso se trata de un individuo que estaba siendo vigilado como responsable de una boca de venta de drogas en San Carlos. En el otro, de un hombre que circulaba por calles de Maldonado, junto a una mujer, y le incautaron algunas balas calibre 22.

La Policía de San Carlos trabajaba en torno a denuncias por la existencia de una boca de venta de drogas en calle Grito de Asencio, a la que estaría vinculado un hombre de 37 años identificado como H.F.R.A., quien días atrás fue visto cuando se descartó de un morral y trató de escapar.

El sujeto se encontraba en la intersección de la mencionada calle y avenida Florencio Alvariza cuando vio el móvil policial y salió corriendo, aunque a los pocos metros fue atrapado. En el morral que había descartado había $ 11.802 y 15 dosis de clorhidrato de cocaína.

Enterada la fiscalía de 1er. turno de San Carlos, se dispuso que H.F.R.A. fuera conducido al juzgado penal de 1er. turno de la ciudad, donde lo formalizaron por la presunta comisión de un delito de tenencia de estupefacientes no para consumo; como medida cautelar está en prisión preventiva durante 60 días.

Andaba armado

La madrugada del domingo 11 de septiembre, la Policía intervino a los ocupantes (una pareja) de una camioneta marca Renault, en la intersección de calle Alberto Caracara y bulevar Artigas, en el barrio San Antonio de Maldonado.

El conductor fue identificado como M.S.R.P., de 33 años, quien llevaba entre sus ropas cinco proyectiles calibre 22; viajaba junto a una mujer de 35 años, cuya identidad no se aportó porque recuperó luego la libertad.

Tras las instancias de rigor, M.S.R.P. fue conducido al juzgado penal de 4° turno donde resultó condenado a 8 meses de libertad a prueba como autor de un delito de tráfico interno de armas y municiones, aunque no se le incautó ningún arma.

Durante los primeros 60 días deberá cumplir arresto domiciliario nocturno, y los 8 meses tendrá que presentarse una vez por semana ante la Policía y realizar trabajos comunitarios con una frecuencia de 2 horas por semana.